En Barcelona: Matan de dos disparos a un guardia urbano que les interpeló cuando utilizaban un coche-bomba.
      Información publicada en GARA el 21 de diciembre de 2000.


      ATENTADO EN BARCELONA
      Matan de dos disparos a un guardia urbano que les interpeló cuando utilizaban un coche-bomba

      Un agente de la Guardia Urbana de Barcelona fue tiroteado ayer tras mantener una discusión con dos personas que empujaban un vehículo en la Diagonal y que, según la versión oficial, serían dos presuntos miembros de un comando de ETA. El municipal falleció prácticamente en el acto. La Policía española informó de que en el interior del automóvil había un artefacto con trece kilos de explosivo preparado para hacerlo explosionar por control remoto. Los autores de los disparos, dos jóvenes, abandonaron el lugar a pie en dirección a una cercana estación de metro, según manifestaron algunos testigos presenciales.GARA | BARCELONA

      La delegada del Gobierno español en Catalunya, Julia García Valdecasas, que atribuyó el atentado a ETA, explicó a los medios de comunicación el relato de los hechos que, según indicó, las Fuerzas de Seguridad elaboraron a partir de datos aportados por testigos directos. De estos testimonios se desprende que, hacia las 7.45, el agente de la Guardia Municipal de Barcelona Juan Manuel Gervilla se dirigió a dos jóvenes que, en un carril lateral de la Diagonal, empujaban un vehículo que tenía encendidos los cuatro intermitentes.

      La delegada gubernamental afirmó que cuando el agente llegó a ese punto «el coche estaba parado» y que mantuvo una discusión y un forcejeo con los dos jóvenes hasta que uno de ellos le disparó dos veces, alcanzándole en la cabeza y el torax. El guardia urbano falleció prácticamente en el acto.

      Siguiendo la versión oficial, los atacantes abandonaron el lugar corriendo y se habrían dirigido hacia la estación de metro de la plaza María Cristina, a unos quinientos metros de donde se produjeron los hechos.

      El vehículo es un Fiat Uno de color rojo con matrícula B-5811-HW, que fue robado a finales de la pasada semana en Esplugues de Llobregat y cuyas placas corresponde a un vehículo domiciliado en Terrassa.

      En busca de huellas

      Posteriormente, la Policía española acordonó la zona en previsión de que el coche pudiera portar explosivos. Tras una explosión controlada para abrir el maletero, los artificieros del TEDAX comprobaron que en el interior había un artefacto, que fue desactivado. El coche quedó prácticamente intacto y sólo tiene daños en el portón posterior.

      García Valdecasas confirmó el hallazgo de 13 kilos de explosivo y dijo que el artefacto era del tipo «dirigido», que normalmente se hace explosionar por control remoto y cuya onda expansiva no es circular, sino unidireccional. Por ello, insistió en que la hipótesis con que trabajan las FSE es que estaba preparabo para atentar «contra alguna autoridad» en la misma Diagonal o en alguna calle cercana.

      El vehículo fue trasladado a las dependencias de la Policía Científica, donde estaba siendo inspeccionado por agentes especializados en busca de posibles huellas. Fuentes de la Delegación del Gobierno español subrayaron que ésta es la primera vez que se encuentra un coche utilizado por el «comando Barcelona» que no haya sido explosionado o incendiado. Añadieron que el supuesto comando de ETA estaría integrado por dos hombres y una mujer.

      La Policía también recogió diversos vídeos con imágenes registradas por las cámaras de vigilancia de edificios y sedes bancarias de los alrededores de la Diagonal y de la calle Numancia para tratar de identificar a los dos jóvenes citados.

      Las mismas fuentes señalaron que la Policía encontró en el lugar de los hechos dos casquillos de bala del calibre 9 Parabellum.

      Capilla en el Ayuntamiento

      Por otro lado, el cuerpo del agente Juan Miguel Gervilla Valladolid, de 38 años, fue traslado al Hospital Clínico, donde se halla el Instituto Anatómico Forense. Hasta allí se trasladó su esposa, Gemma Badia, al mediodía. Previamente, el alcalde de Barcelona, Joan Clos, se desplazó a Esplugues de Llobregat, donde residía el agente fallecido, para dar el pésame a la familia.

      La capilla ardiente fue instalada en el Salón de Cent del Ayuntamiento de la capital catalana, donde estuvieron presentes familiares de la víctima, además de la Corporacion municipal en pleno, altos mandos de la Guardia Urbana y Bomberos. El presidente del PSC, Pasqual Maragall; el secretario general de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira; el presidente de IC-V, Joan Saura y el presidente del PP en Cataluña, Alberto Fernández Díaz, también acudieron a la capilla ardiente, entre otros políticos.

      Por expreso de de la familia, no se permitió la entrada de periodistas a la capilla ardiente, en la que se esperaba la presencia del presidente catalán, Jordi Pujol, y del jefe del Gobierno español, José María Aznar.


      Mayor Oreja: «Por primera vez hay datos concretos»

      GARA | BARCELONA

      El ministro español de Interior, Jaime Mayor Oreja, se trasladó ayer a Barcelona tras recibir la noticia del atentado. En la sede de la Delegación del Gobierno en Catalunya, se reunió con el conseller de Interior, Xavier Pomés; la delegada Julia García Valdecasas; el secretario de Estado para la Seguridad, Pedro Morenés; el director general de la Policía, Juan Cotino, y otros mandos de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

      El ministro explicó que hasta el momento «no había datos suficientemente relevantes» para trabajar con informaciones concretas sobre los miembros del supuesto comando, al que las FSE atribuye otras cuatro acciones: las muertes de los concejales del PP José Luis Ruiz Casado (el 21 de setiembre) y Francisco Cano Consuegra (el 14 de diciembre), la del ex ministro Ernest Lluch (el 21 de noviembre), así como la explosión de un coche-bomba en Barcelona (el 2 de noviembre).

      Ayer, Mayor Oreja hizo referencia a que la Policía trabaja con huellas y múltiples declaraciones de testigos presenciales de los hechos, pero señaló que todavía era pronto para «determinar la identidad de los miembros del comando». Asimismo, el ministro explicó que los 13 kilos de explosivo encontrados en el coche abandonado corresponden al material que fue robado en Plévin, y felicitó a los artificieros del TEDAX por conseguir que el coche quedara prácticamente intacto tras llevar a cabo una explosión controlada para abrir el maletero del vehículo.

      En cuanto al posible objetivo Mayor descartó hacer especulaciones y señaló que «sólo se sabrá quién era el destinatario cuando se detenga» a los jóvenes que consiguieron escapar. Hasta ese momento, según el ministro de Interior, todo son «especulaciones e hipótesis infinitas».

      Mayor, que también se reunió con el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, calificó lo ocurrido de «fracaso para los terroristas, a pesar del trágico final».

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